Por Miriam Szokovski
Cuando empecé a ver «smoothie bowls» por todo internet el año pasado, no entendía por qué se popularizaban. ¡Llevo años comiendo smoothies en bowls! ¿De verdad necesitan su propia receta? Pero son divertidos, fáciles, coloridos y geniales para el verano, así que he decidido compartir uno de todos modos.

Para quienes no lo sepan, un smoothie bowl es literalmente un smoothie, servido en un bol, con diferentes ingredientes por encima. Lo más típico: fruta fresca variada, frutos secos y semillas. En este caso, he optado por una base de smoothie de arándanos, pero si lo prefieres, puedes usar este smoothie de fresa o este verde . (O tu propia receta de smoothie, claro).

Puedes ser tan creativo con los ingredientes. Aquí tienes algunas sugerencias: frutos rojos variados; frutas de verano como melocotones, nectarinas y ciruelas; frutos secos picados como almendras, nueces, anacardos y pistachos; y semillas como lino, chía, germen de trigo o cáñamo. También puedes usar cualquier tipo de granola o muesli. Tú decides. ¡Diviértete, cámbialo y mantenlo interesante!

Ingredientes del batido:
- 2 tazas de arándanos congelados
- 2 bananas
- 1 taza de leche (láctea o no láctea)
- 5–6 fresas congeladas
- 2 cucharadas de mantequilla de almendras
- Pizca de sal (opcional)
Instrucciones:
- Licúa todos los ingredientes del batido. Vierte la mezcla en tazones.
- Cúbrelo con fruta fresca, frutos secos y semillas de tu elección. Yo usé mango, fresas, banana, arándanos, semillas de chía y granola.
Rinde: 2 porciones
