Sará fue la primera de las cuatro matriarcas del pueblo judío. Su vida estuvo llena de fe, fortaleza y acontecimientos milagrosos. Conocé algunos datos interesantes sobre su historia y su legado.
1. La primera matriarca: Sará fue la primera de las cuatro matriarcas del pueblo judío. Luego vinieron Rivká, Rajel y Lea.
2. También se llamaba Ika: La Torá menciona a Sará también con el nombre de Ika, que significa princesa y hace referencia a su belleza y grandeza espiritual.
3. Era familiar de Abraham: Sará se casó con Abraham, quien era su tío por parte de padre.
4. Difundía la fe en Hashem: Mientras Abraham enseñaba a los hombres a creer en un solo Dios, Sará transmitía la fe y los valores espirituales a las mujeres.
5. Su hogar estaba lleno de milagros: Las velas de Shabat permanecían encendidas toda la semana, la comida siempre tenía bendición y una nube especial acompañaba su tienda. Estos milagros volvieron a aparecer cuando Rivká llegó a la casa de Itzjak.
6. Fue llevada dos veces a palacios: Primero, el faraón de Egipto y, años después, el rey Avimélej intentaron tomarla para sí. En ambas ocasiones, Hashem intervino y Sará fue liberada.
7. Salvó la vida de Abraham: Antes de viajar, Abraham le pidió que dijera que era su hermana y no su esposa, para evitar que lo mataran por causa de su belleza.
8. No podía tener hijos: Después de muchos años sin hijos, Sará le propuso a Abraham casarse también con su sirvienta Hagar, con la esperanza de formar una familia.
9. Hagar se convirtió en su rival: Cuando Hagar quedó embarazada, comenzó a tratar a Sará con desprecio. Finalmente, huyó al desierto y regresó después de recibir un mensaje de un ángel de Hashem.
10. Recibió un nuevo nombre: Su nombre original era Sarai. A los 90 años, Hashem lo cambió por Sará, cuando también le prometió que tendría un hijo.
11. Recuperó su juventud: A los 89 años recibió la noticia de que tendría un hijo. Milagrosamente, recuperó su juventud y pudo quedar embarazada.
12. Fue madre a los 90 años: Sará dio a luz a Itzjak, cuyo nombre significa «se reirá», en referencia a la alegría y la sorpresa que provocó su nacimiento.
13. Fue una gran profetisa: Sará tenía un nivel de profecía incluso superior al de Abraham. Por eso, cuando pidió que Ishmael fuera apartado para proteger la educación de Itzjak, Hashem le dijo a Abraham que escuchara su voz.
14. Vivió 127 años: Sará falleció a los 127 años, al enterarse de que Itzjak había estado a punto de ser ofrecido en sacrificio.
15. Está enterrada en la cueva de Majpelá: Abraham compró esta cueva en Hebrón para enterrarla. Allí también descansan Abraham, Itzjak, Rivká, Yaakov y Lea. Según la tradición, allí también fueron enterrados Adam y Javá.
16. Tiene una parashá en su honor: La parashá que lleva su nombre, Jayei Sará, relata acontecimientos posteriores a su fallecimiento. Esto nos enseña que su verdadera vida continuó a través de su hijo Itzjak y de Rivká, quienes siguieron sus valores y su camino.
